El cumpleaños de Nacho

14 de diciembre de 2010:

Querido diario, hoy cumplo 10 años. Han venido mis amigos y ha sido muy divertido. Papá y mamá me han regalado muchas cosas. Lo que más me ha gustado es un yoyó que se ilumina. Al soplar las velas he deseado que todos los días de mi vida sean cumpleaños.

14 de diciembre de 2011:

Hoy ha sido un día raro. Al levantarme no reconocía algunas cosas de la casa y mamá me ha felicitado el cumpleaños. Yo le he dicho que mi cumpleaños fue ayer, pero me ha dicho que no. He mirado un calendario y estábamos en 2011. Soy más alto y tengo otra ropa. En mi diario pone las cosas que me han pasado todos los días de este año pero no recuerdo nada. Creo que es mi letra. Solo recuerdo que ayer cumplí 10 años y hoy me dicen que cumplo 11. Mamá ha dicho a la gente que digo esto por llamar la atención y ha pedido a todos los que han venido que se vayan a su casa. Está enfadada conmigo. Dice que el año pasado, el día después de mi cumpleaños, dije que no recordaba nada del cumpleaños, y que lo hice para llamar la atención. No recuerdo nada de eso. Todo el mundo está enfadado conmigo y nadie me cree.

14 de diciembre de 2012:

Hoy también ha sido un día muy raro. Mamá me ha felicitado el cumpleaños y yo le he dicho que eso fue anteayer y también ayer. Anteayer cumplí 10 y creo que ayer cumplí 11. Entonces se ha enfadado mucho y me ha dicho que no vuelva a hacer lo del año pasado. Yo he insistido en que ayer fue mi cumpleaños. Entonces ella ha llamado a todos para decir que ya no hay fiesta de cumpleaños. He mirado mi diario y ahí pone lo que he hecho todo el año. Soy más alto y la casa ha cambiado algo. No sé por qué no me acuerdo de nada del año y pienso que ayer fue hace un año. Todos se han enfadado conmigo y me recuerdan que el año pasado, el día después de mi cumpleaños, dije que no recordaba nada del día anterior. No recuerdo nada de ese día ni de ningún otro desde mi último cumpleaños.

14 de diciembre de 2013:

Mamá no me ha felicitado el cumpleaños, pero he visto en un calendario que hoy vuelve a ser mi cumpleaños, igual que ayer, anteayer y el día anterior. Le he dicho que creo que mi cumpleaños fue ayer y ella me dice que no tiene gracia, que todos los años hago lo mismo. No va a haber fiesta. No entiendo nada. Yo le recuerdo palabra por palabra lo que me dijo en mi cumpleaños anterior y en los otros anteriores, la ropa que ella llevaba puesta y muchas cosas más. Las recuerdo porque para mí eso fue hace ayer o hace pocos días. Ella se asusta mucho. Dice que me va a mandar a un psicólogo.

14 de diciembre de 2014:

Otra vez es mi cumpleaños, como todos los días. Hace 4 días cumplí 10 años. Estoy muy alto. Según el diario, he ido al psicólogo durante todo el año por lo de mis cumpleaños, pero el psicólogo no sabe qué decir. Yo creo que es como si hubiera dos yos, uno que tiene hoy 14 años y otro, el de los cumpleaños, que siempre tiene 10. El de 14 años vive todos los días del año salvo el cumpleaños, y el otro, yo, vive solo los días de cumpleaños y cada cumpleaños viene justo al día siguiente del anterior. No entiendo cómo es posible esto pero el psicólogo tampoco lo entiende.

Papá y mamá tratan hoy de ignorar que es mi cumpleaños. Quizás el psicólogo ese les haya dicho algo raro. Por la noche me traen un pedazo de tarta a la cama y me dan un beso. Están un poco tristes.

14 de diciembre de 2015:

En este cumpleaños descubro leyendo mi diario que tengo novia. Me pregunto cómo será eso. Soy grande y fuerte. Es muy raro crecer tan deprisa. Me paso el día saltando por toda la casa, sobre el sofá y sobre mi cama. Al principio mamá quiere impedírmelo, pero luego ya no. Oigo a mamá llorar en otra habitación.

14 de diciembre de 2016:

Según el diario, ahora voy al instituto. En el diario uso palabras complicadas que tengo que mirar en el diccionario. Mi otro yo sabe que me pasa algo raro en mis cumpleaños, así que dice a los demás que mi cumpleaños es el 13 de diciembre para poder celebrarlo, y siempre dice que el 14 tiene que ir a ver a un familiar lejano. Así nadie tiene que ver lo que le pasa, que se convierte en yo.

[…]

14 de diciembre de 2025:

Parece que ahora trabajo. Tengo perilla, es muy raro. Según mi diario, mi otro yo ha decidido que los días de mi cumpleaños se pedirá el día libre para no hacer “el idiota delante de todos”. Por eso hoy no trabajo. Vivo en una casa yo solo, pero no sé hacer nada, así que busco el teléfono de papá y mamá en una agenda y les llamo para que me ayuden. Hace mucho tiempo que mamá y papá ya no están nada enfadados conmigo. Vienen a mi casa. Me felicitan el cumpleaños y mamá cocina para mí.

[…]

14 de diciembre de 2032:

Estoy en casa de mis padres. En mi cartera hay fotos de una mujer y un bebé. Parece que ayer por la noche vine a casa de papá y mamá para que mi nueva familia no me viera hoy hacer cosas de un niño de 10 años. No sabría qué hacer con un bebé. Tampoco con una mujer. Creo que es bueno que esté aquí. Mañana, cuando ya no sea yo, volveré con mi mujer y mi hijo.

[…]

14 de diciembre de 2045:

Me estoy haciendo mayor muy deprisa. A veces me duele un poco la espalda. Para mí solo han pasado 35 días desde que cumplí 10 años. Si sigo así, podrían quedarme unos 30 ó 40 días de vida. Tengo mucho miedo. Cojo una cámara y le pido a mamá que me ayude a usarla. Le digo que grabe algo para darle a mi otro yo. Mamá graba y yo digo a mi otro yo que aproveche la vida que va muy rápido. Mamá llora al oírme hablar. También pido a mi otro yo que le diga lo que le pasa a su mujer y a sus hijos.

[…]

14 de diciembre de 2053:

Leyendo mi diario descubro que papá murió hace unos meses. Lloro mucho. Mi mujer y mis hijos están conmigo para consolarme. Entienden cómo soy y me abrazan.

[…]

14 de diciembre de 2067:

Viendo mi diario descubro que mamá murió hace unos días. Si hubiera vivido un poco más, la habría visto un día más. Lloro mucho. Mi familia me abraza.

[…]

14 de diciembre de 2072:

Parece que este año me jubilé. Es raro porque en realidad no he trabajado nunca, no sé lo que es, me hubiera gustado saberlo. Tengo el pelo muy canoso y me duelen los huesos.

[…]

14 de diciembre de 2081:

Veo en mi diario que este año murió mi mujer. La conocía desde hacía algo menos de 40 días, pero le había tomado cariño. Mi otro yo debe estar más triste que yo.

[…]

14 de diciembre de 2093:

Estoy en un asilo. Las enfermeras se sorprenden mucho porque dicen que hoy me ven muy bien. Dicen que tengo “demencia senil” o algo así. Encuentro en mi habitación una caja con un viejo yoyó que me regalaron el día que cumplí 10 años. Mi otro yo debió guardarlo hace tiempo porque pensó que me gustaría.

Me gusta, tengo 10 años y 83 días.

Para sorpresa de todos los demás viejos de este sitio, juego al yoyó durante toda la tarde.

Me lo paso muy bien.

Espero que mi otro yo no haya perdido nunca el tiempo.

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2 respuestas a El cumpleaños de Nacho

  1. javirl dijo:

    Este cuento es uno de mis favoritos. Supongo que me gustan los que están basados en una trama increíblemente sencilla cuyas consecuencias debemos explorar…

    • Isma dijo:

      Sí, me consta que éste gustó cuando se lo enseñé a unos pocos. En general, cuanto más sencillo es el punto de partida de ciencia-ficción (es decir, lo que te tienes que creer), mejor. Es incluso mejor la sencillez del postulado que su plausibilidad.

      En general, las historias sobre niños que nos enseñan cosas duras de la vida (en este caso, lo rápido que pasa la vida) funcionan bien por la emotividad que desprenden implícitamente.

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