Los de la O

El alienólogo Fritz Emov necesitó varios meses para desentrañar la misteriosa labor social o económica de los ojk-niá (literalmente, “los que trazan círculos circunscribiendo la base de un cilindro”), máxima clase social en el planeta Piebarán. Esta clase estaba por delante de los alimentadores, artesanos, curanderos-sacerdotes, magnates-terratenientes y gobernantes. A todos sobrepasaban en riquezas y prestigio.

No comprendiendo el motivo de la posición de los ojk-niá ni su labor, Emov logró que los nativos le invitaran a presenciar dicha labor en un acto público.

El acto estaba concurridísimo. Miles de nativos de todas las castas se apilaban adoptando cada uno forma de cubo, encajándose unos sobre otros. Todos vestían en rosa con lunares blancos o a trapecios verdes y rojos.

Aparecieron dos ojk-niá, uno vestido de cada una de dichas maneras. Ambos, como indica su nombre, dibujaron la O con un canuto. Entonces mostraron sus respectivas Os a los presentes y estos comenzaron a gruñir y patalear. El hedor a nativo era intenso.

Emov visitó al día siguiente varios túneles de trabajo. Muchos individuos vestían de alguna de esas dos maneras y se gruñían entre sí, mostrando fotos de la O que dibujó el ojk-niá que vestía como él.

Los pocos que vestían de otras maneras permanecían callados y cabizbajos, solos.

A veces, un individuo cabizbajo salía de su puesto de trabajo, adquiría una de esas dos vestimentas, volvía a su puesto y comenzaba a gruñir junto a los demás, entusiasmado, mostrando una O.

 

(El fútbol profesional supone el 1,7% del PIB español.)

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6 respuestas a Los de la O

  1. javirl dijo:

    El cuento es fabuloso… pero distrae tanto nombre extraño… 🙂

    • Isma dijo:

      Pues menos mal que he colgado esta versión, y no otra anterior más larga en la que todas las castas (alimentadores, artesanos, etc), no sólo los ojk-niá, tenían todas su propio nombre (aleatorio, claro). 🙂

  2. Javi dijo:

    ¿Te has planteado usar nombres alienígenas que tengan sentido? Un sentido oculto, claro, sólo para lectores de nivel 3 😉 Podrías sacarlos de lenguas muertas, hacer sutiles referencias a otros cuentos o componer mensajes satánicos… 😉

    • Isma dijo:

      A veces lo he hecho (no en este caso). Eso sí, cuando el tono es humorístico, a veces uso juegos de palabras tontos para nombrar cosas (por ejemplo, un banco llamado “Rho Banco Misión”, o cosas así).

      • javirl dijo:

        ¡Ja, ja! “Rho Banco Misión”, muy bueno… 🙂 La verdad es que, aunque siempre me ha preocupado el tema de cómo elegir los nombres arbitrarios en una historia, nunca he hecho ningún intento serio de darles un sentido oculto en mis propias historias. Dicen que Heinlein lo hacía en algunas de ellas, como en “Forastero en tierra extraña” (que, de paso, te recomiendo si no lo has leído ya).

  3. Isma dijo:

    No, no lo he leído… pero siendo del gran Robert Heinlein, me temo que no me puedo negar a hacerlo… por mucho que el título me parezca tautológico 😉

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