Marichoni te guarda el secreto

-¿Es cierto o no? -gritó mientras se levantaba y hacía aspavientos-. ¡Tu silencio lo dice todo! ¡Es cierto!

Marichoni disfrutaba viendo gritar a los vampiros del programa “Sálvame de lux (o sea, Sálvame de la luz). Pero disfrutaba más practicando. Chismorreaba con las vecinas en el mercado, en la escalera y en su casa. Revelaba su información local a los que les interesaba y a los que no.

Un día el dios Misterproper se hartó. Se apareció a Marichoni mientras ésta fregaba los cacharros y le anunció su castigo.

-En adelante lo sabrás absolutamente todo, pero no permitirás que nadie descubra nada oyéndote u observándote. Si sucediera, un rayo te partirá.

Misterproper acudió a la tele a desvelar los poderes de Marichoni y su maldición.

Varios científicos se presentaron en el portal de Marichoni.

-¿Por qué hay más materia que antimateria? ¿Hay alguna sustancia inocua que destruya sólo las células cancerígenas? ¿Por qué los hunos no invadieron Roma?

Marichoni sintió una punzada e, ignorándoles, puso rumbo a la frutería. Los científicos la persiguieron, atosigándola con preguntas que, para su desgracia, sabía responder. Mientras se le aceleraba el pulso, se esforzaba en ni siquiera arquear una ceja.

-Si te esfuerzas en no contestar –dijo un científico-, es porque sabes que lo que hay tras la muerte (si acaso hay algo) no compensa ser partida por un rayo, ¿verdad?

Marichoni no contestó.

-¡Tu silencio lo dice todo! ¡Es cierto!

Un rayo partió a Marichoni.

Entusiasmados, los científicos hicieron fotografías y anotaron lo que publicarían en sus revistas.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en ciencia ficción suave, microrrelato y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

13 respuestas a Marichoni te guarda el secreto

  1. Yohana dijo:

    Me reafirmo en que me recuerdes que no te pida consejo para planear un castigo. ¡Que crueldad!
    ¿por qué eliges como verdugos a los cientificos, en vez de a los periodistas?. Se me hace más plausible que fueran periodistas del corazón.Un cientifico buscaria respuestas en otros sitios antes que en “Salvame de luxe”. Corren el riesgo de recibir información sesgada.

    Por otra parte ¿porqué un dios todopoderoso iba a buscar revancha con un simple mortal?. Un Dios paternalista, como ese con el que nos hemos educado todos, simplemente no actuaría y dejaría las cosas correr (Vease episodio de futurama donde Bender se `pierde en el espacio, y se vuelve un dios). Y si fuese un dios todopoderoso de esos de la mitología griega, me dedicaría a acudir a bacanales (antes que al “Salvame de luxe”) donde corre el vino y los borrachos, y esa felicidad adulterada, y me preocuparía más por tirarme a las mejores doncellas.

    je,je…no te imagino persiguiendo a Marichoni para pedirle que te ilumine sobre tu próximo articulo.

    • Isma dijo:

      Creo que los periodistas del corazón también deberían ser castigados igual que Marichoni, así que no los veo como verdugos (ojo, los investigadores también tenemos lo nuestro, algún día lo trataré también). Lo que quería hacer inicialmente era una versión verdulera del mito griego de Casandra (Casandra ve el futuro, pero es condenada a que, cuando cuenta el futuro a los demás, nadie la cree). Pero finalmente pensé que tendría mucha más gracia que la maldición fuera a la inversa: Marichoni lo sabe absolutamente todo (incluso, e.g., por qué hay más materia que antimateria en el universo), pero no puede revelar nada so pena de ser partida por un rayo, lo que es la peor maldición para una cotorra: ¿Para qué saberlo todo, si no puede contarlo?

      Recuerdo otra situación surrealista de omnisciencia en la sci-fi: en un episodio de la serie “El enano rojo”, el ordenador a bordo de la nave espacial se vuelve superinteligente y es capaz de responderlo todo, pero sabe que quedará autodestruido en minutos. En su final, se queda solo con la tostadora inteligente de la nave. El ordenador dice a la tostadora que aproveche para preguntarle lo que quiera antes de que muera, pues lo sabe todo: el origen del universo, el sentido de la vida, etc. Y la tostadora le pregunta: “¿quieres una tostada?”.

      Por cierto, muy bueno el episodio en que Bender se hace un dios para los seres que habitan su superficie. 🙂 Creo que el dios Misterproper es vengativo. Está muy resentido desde que los mortales le llamamos Donlimpio, vaya falta de clase. Pero tampoco me parece tan dios, después de todo. Si es tan todopoderoso, al menos podría ponerse pelo con su omnipotencia, ¿no?

  2. Yohana dijo:

    Pobre Casandra. Es lógico que nadie crea a una persona que va diciendo que puede ver el futuro, sobretodo si tienen la pinta que tienen los que salen en esos programas nocturnos. Creo que ya planteabas en alguna ocasión la paradoja que supondría conocer el futuro. Veo que ahora te has inclinado por los mitos y las bolas de cristal, pero desde luego eres fiel a la paradoja. Por tanto… ¿el futuro no se puede conocer? Yo ya dije que el futuro es ilusorio y engañoso. Pero si creo que se pueden ver “las posibilidades”, aunque esas luego hay que desarrollarlas.

    • Isma dijo:

      Es curioso pensar que la frontera entre la pitonisa Lola y el oráculo de Delfos es sólo una cuestión de glamour. 🙂 Al contrario que Casandra, Marichoni no sólo conoce el futuro, sino también el pasado y lo atemporal, pues lo sabe todo. Es omnisciente, que es más que clarividente. Así que sabe desde el principio que va a ser partida por un rayo, e incluso sabe que toda resistencia a su cruel destino es inútil.

      Es curioso lo que dices de las posibilidades, pues alguien me comentó, sobre “El test de la ignorancia y la desmemoria”, que sería interesante razonar qué pasaría con una bola de cristal que tuviera un cierto margen de error (¿fue javirl?). Es decir, que la bola diera predicciones que pudieran no cumplirse, pero no porque quien visione la bola usará lo que ha visto para evitar que se cumpla (como dije, es lógico que la bola tenga en cuenta todo en su predicción, incluido el efecto de dicha predicción en quien la vea), sino simplemente porque a veces falla. Puede que eso diera lugar a todo tipo de extrañas paradojas probabilísticas, del estilo de ésta que encontré un día en varias páginas web (desconozco su origen):

      Si eliges al azar una respuesta a esta pregunta, ¿cuál es la probabilidad de acertar?
      (a) 25%
      (b) 50%
      (c) 60%
      (d) 25%

      A mi entender es una pregunta tramposa, pues hay una respuesta válida pero no está entre las cuatro. De hecho el planteamiento es incompleto, pues debemos asumir que “azar” significa “azar donde nuestra elección da igual probabilidad a cada opción” aunque el problema no lo diga (si no, afirmo que 25%, 50% y 60% son posibles soluciones válidas aunque parezca increíble). Ok, asumamos “igual probabilidad”. Para hacer mucho más divertida la pregunta, yo propongo cambiar el “(c) 60%” por “(c) 0%”. Así que no existe ninguna respuesta válida, ni siquiera entre las que no están. 😉

  3. Yohana dijo:

    Lo que quería decir con “desarrollar” posibilidades me refería más bien a todo lo contrario a lo que representan los oráculos. Vamos, que no se puede predecir el futuro porque este tiene un recorrido lineal, pero alternativo. Intentaré volver a ser ilustrativa. La evolución, por ejemplo: una bacteria tiene múltiples posibilidades de evolucionar en cualquier criatura. Nuestros antecesores protozoarios podrían haber desarrollado por ejemplo, dos columnas vertebrales en vez de solo una. El hecho de que al final solo desarrolle una, puede estar condicionado por varias circunstancias: el azar, comodidad/facilidad evolutiva, hostilidad del entorno…etc. El caso es que cuando la evolución toma un camino, ya no se puede dar marcha atrás, y no se puede desarrollar una segunda columna vertebral sin más. (Otro asunto sería la evolución de una faceta desconocida que pudiera compensar el “perjuicio” de tener una sola columna, pero eso no se da). En la misma línea de ejemplos encontramos a la crisis. Las circunstancias crean un entorno y se van tomando decisiones: la no intervención en la especulación, ni en fraudes ni en corrupción…etc., hacen que al final cuando te quieres dar cuenta, se ha creado un problema que simplemente no se puede solucionar frenando la especulación, el fraude o la corrupción.
    Lo que quiero decir es que en realidad no existe un destino cruel al que se pueda uno resistir, sino que al final somos el producto de las decisiones que tomamos y de las que no tomamos.

    Y lo de la paradoja probabilística, supongo que viene a ser como eso que me comentaste en cierta ocasión sobre elegir los premios detrás de los escaparates en un concurso tipo un, dos, tres, cuando ya sabes donde se sitúa el premio malo. La intuición dice que como hay cuatro respuestas, y sólo una “válida”, la probabilidad de acertar sería del 25%. Pero lo que no se puede ver, es que existirían más condicionantes que harían que la elección de una respuesta fuera uno u otra. Creo de todas formas, que lo de poner dos respuestas idénticas no es casual.

    • Isma dijo:

      Ah, planteas el dilema “libre albedrío vs determinismo”. Lo veo de manera reduccionista: nuestras decisiones son fruto de la estructura de nuestro cerebro, de la posición de nuestras neuronas, de la posición de nuestros átomos. Dependiendo de que hayamos reforzado cierto estímulo recibiendo placer o dolor, es decir, de que la carga eléctrica en cierto axón sea alta o baja, es decir, del exceso/defecto en el número de electrones en su membrana con respecto a su interior, decidiremos una cosa u otra. Cada decisión nuestra entre A ó B, resultado de interacciones químicas en nuestro cerebro, está completamente determinada por nuestra materia (¿acaso somos también otra cosa?), igual que lo está que una piedra caiga al suelo si la dejas caer desde cierta altura. Opino que no hay decisiones libres, igual que no hay caídas libres de piedras al suelo; la física manda sobre ambos. Dicho de otra forma: si volviéramos al universo tal y como era exactamente hace un minuto, y me dejasen volver a decidir entre A y B, entonces volvería a decidir lo mismo que antes si realmente yo también estuviera en el mismo estado que hace un minuto. Si entonces mi materia (y sólo mi materia) me hizo decidir A, entonces ahora mi materia (¡la misma exactamente que antes!) me hará volver a decidir A. Otra cosa es que todo el universo fuera igual salvo yo, que yo fuera diferente (por ejemplo, que yo supiera que he vuelto desde el futuro). Pero opino que, a universos exactamente iguales, futuros exactamente iguales.

      Otra cosa son las predicciones con información incompleta. Yo no puedo predecir lo que ocurrirá mañana, pues no conozco el estado de todo el universo para poder decidir. Así que, como un bola de cristal imperfecta, yo puedo contemplar diversos futuros posibles. Pero sólo porque no predigo el futuro correctamente.

      Sobre la pregunta de cuatro respuestas: éste no es como el problema de los escaparates del concurso (problema de Monty Hall), pero tienes toda la razón en que lo de las respuestas iguales no es casual. 🙂 Cómo hay cuatro respuestas posibles, la probabilidad de acertar sería 25% si hubiera una respuesta correcta, sería 50% si hubiera dos respuestas correctas, etc. Hay dos respuestas “25%”. Por tanto, si la respuesta fuera 25%, la probabilidad de acertar eligiendo al azar sería 50% (dos opciones de cuatro posibles dicen eso). Pero entonces la respuesta no sería 25% como hemos dicho sino 50% ==> opción imposible. 🙂 Por otro lado, si la respuesta correcta fuera 50%, entonces sólo habría una respuesta correcta de entre cuatro posibles, así que la probabilidad de acertar sería del 25%. Pero entonces la respuesta correcta no sería 50% como hemos dicho sino 25% ==> opción imposible. 🙂 60% no puede ser tampoco, pues sólo una respuesta dice eso: si esa fuera la respuesta, la probabilidad sería 25%, que no es 60%. Así que ninguna de las cuatro respuestas es correcta. Por tanto la verdadera respuesta correcta sería 0%, pero no está entre las cuatro.

      Si cambiamos la respuesta “60%” por “0%” como propuse, el problema se hace más interesante. Entonces la respuesta “0%” tampoco sería correcta, pues sería una respuesta entre cuatro y la probabilidad de escogerla sería 25% (no 0%). Por tanto, si la respuesta “60%” pasase a ser “0%” en ese problema, entonces sería un problema para el que no existiría ninguna respuesta correcta, ni entre las que están ni entre las que no. 🙂

  4. Yohana dijo:

    Lo que quería señalar sobretodo, era la dificultad de cambiar una situación establecida, particularmente si han sido muchos los pequeños factores evolutivos que han conducido a esa situación. Pero quizás haya sido una apreciación innecesaria, porque sea un efecto que conozcas bien. La verdad es que no lo sé.

    No soy yo una persona que pueda criticar precisamente la dificultad que supone la toma de decisiones. Pero tienes razón en lo que dices que las decisiones están condicionadas por ciertos estímulos, tanto intrínsecos como externos, y que probablemente en las mismas circunstancias, todos tomaríamos las mismas decisiones anteriores. Eduard Punset decía que las decisiones que se tomaban intuitivamente tenían más posibilidades de ser acertadas que las que se tomaban de forma racional. (Algo que aún hoy, a mi me cuesta digerir). A lo mejor tiene ver con el filtro que realiza nuestro inconsciente de la información, o quizás sea porque los electrones en la parte neuronal del hipotálamo giran en sentido contrario, pero por lo visto es cierto.
    Con respecto a las predicciones, completamente de acuerdo contigo. Ya dije en una ocasión que tener una maquina que evaluara toda la infinita información que puede determinar una secuencia futura, era imposible (por lo menos de momento). Lo de que no predices el futuro correctamente, y que por eso puedes contemplar varios futuros posibles, me ha hecho mucha gracia, pero tienes razón.
    En la paradoja algebraica, me quedé en la parte donde al haber dos respuestas “acertadas” intuitivamente, la probabilidad aumenta (50%) y esa opción no se encuentra entre las respuestas. Pero deberías poner esa pregunta en alguno de los test de exámenes de alguna asignatura para los alumnos, y al que conteste correctamente (Campillo) darle una beca.

    • Isma dijo:

      Ah, creía que ibas por la cuestión del determinismo y tal, pero lo que planteabas es más más pragmático.

      No conocía la teoría de que la opción intuitiva suele ser la correcta, pero tiene bastante sentido. He corregido bastantes exámenes, con preguntas tanto de tipo test como de desarrollo, donde la respuesta tachada era válida. Curioso… ¿Puede que muchas veces nuestro subconsciente sea “más inteligente” que nosotros mismos?

      ¿Cómo es eso del giro de los electrones en el hipotálamo? ¡Tampoco tenía ni idea! 🙂 Conocía lo de las moléculas dextrógiras y levógiras, pero no tenía ni idea de eso.

      Puede que cualquier máquina capaz de predecir el futuro del universo tenga que tener el tamaño del propio universo. En particular, puede que la única máquina capaz de mostrarnos el futuro del universo sea el propio universo… El cual nos muestra el futuro a razón de un segundo por segundo. 🙂

  5. Yohana dijo:

    Si determinismo es equivalente a destino, y tal, creo que soy de la opinión de libre albedrío.
    Lo de que el subconsciente pueda ser más inteligente que nosotros, no creo tampoco que sea exactamente así. El subconsciente existe para garantizar la supervivencia, pero en un entorno el que la supervivencia esta garatizada, el subconsciente es innecesario, y a lo mejor hasta representa un lastre. Y que los electrones giren en sentido contrario en el hipotálamo era una broma (ahora me doy cuenta de que tengo un sentido del humor raro). Desconozco cuál es el spin de los electrones en el hipotálamo, y dudo que eso influya en la forma de pensar de nadie. Era una forma de decir que a lo mejor el comportamiento de la mente era debido a algo tan bizarro como el giro de los electrones.
    Y lo de predecir el futuro, “talmente” de acuerdo contigo. Yo trabajo con modelos de predicción, pero solo pueden predecir tendencias, solo pueden predecir comportamientos cuando estos siguen unas leyes, por así decirlo. Cuando se pierden las pautas, ya no se puede predecir nada.
    En fin, yo seguiré estudiando lo que me dice el universo, pero segundo a segundo. (a no ser que se pueda acelerar)

    • Isma dijo:

      Si determinismo significa “destino” en el sentido de que “haga lo que haga, sucederá lo mismo”, entonces yo también estoy con el libre albedrío. Pero si por determinismo entendemos que “si volviéramos al pasado, y yo fuera exactamente el mismo que fui y supiera lo mismo que supe (ni más ni menos), entonces haría exactamente lo mismo que hice y volvería a ocurrir exactamente lo mismo”, entonces en este caso soy determinista. La diferencia es sutil. 🙂

      Al subconsciente sí debo admitirle lo siguiente: Justo cuando estamos a punto de dormirnos, cuando estamos más relajados y nuestra mente deja parcialmente de ser racional, es cuando nuestra creatividad se dispara. He visto a bastante gente admitirlo, e incluso Isaac Asimov escribió un ensayo sobre el asunto. ¿Nunca te ha ocurrido que llevabas todo el día buscando una solución creativa para algo y justo se te ocurrió cuando te ibas a dormir, haciéndote levantar de la cama como un resorte para apuntarlo y que no se te olvide al día siguiente? Reconozco que a mí me ha pasado varias veces.

      Ojo, creo que lo anterior es bueno para resolver problemas lógicos y abstractos, pero malo para darle vueltas a problemas personales (pareja, amigos, laborales, etc). Creo que cualquier problema o desencuentro personal se maximiza cuando le damos vueltas justo antes de dormirnos. Al día siguiente, cuando repasamos lo que pensamos el día anterior antes de dormirnos, ya con una visión más racional y menos “primitiva”, solemos pensar “¡qué tontería!”.

      …Y yo buscando en internet sobre los electrones del hipotálamo… ¡Te has quedado conmigo por completo! 😉 Dado que esas asimetrías extrañas a veces existen en la naturaleza (e.g., podemos digerir el ácido láctico dextrógiro pero no el levógiro, aunque la diferencia entre ambos es ridícula), le había dado verosimilitud… 🙂

  6. Yohana dijo:

    Jo, lo siento. No era mi intención engañarte. Ahora me siento mal.Y encima has hecho búsquedas por internet…
    Debate entre determinismo y libre albedrío…;buff, este debate ya lo he tenido antes con algún colega. Veamos, por que si que es sútil la diferencia. Dado que soy de la opinión de libre albedrío, no puedo entender algo: si pudieras volver al pasado sabiendo lo que sabes, y tuvieras
    la oportunidad de cambiar algo que no te gusta (algo serio, como un daño severo a alguien que amas, incluso evitar una muerte del mismo)¿no lo cambiarías?. Es algo que me cuesta creer, sobre todo si lo que sabes es que ese percance solo te acarreara connotaciones negativas.

    Y lo del subconsciente, bueno, creo que es algo más complicado que lo que dices. Lo sé porque cuando trabajaba de noche, y tenía cambios de ritmo brutales, los brotes de creatividad (o lo que sea)que describes entre vigilia y ensoñación se hacían más frecuentes, incluso durante el día y plenamente despierto. Si al día siguiente se te ha olvidado o no das importancia a lo que la noche anterior has estado divagando, es porque tu cerebro ha cambiado el chip, y tiene objetivos rutinarios que considera más importantes de resolver en ese momento.

    Aunque no viene a cuento, quería comentarte que me leído otro cuento que me gustó y que se llama “Pensar como un dinosaurio” de James Patrick Kelly. Lo cierto es que me tope con él de casualidad, y al igual que “Flores para Algenon” se encuentra fácilmente por la red. Me gustó porque da que pensar, tiene cierta moral y tiene un cierto componente Z interesante, aunque a veces se pone muy técnico.
    Tengo la sensación de que ya te lo habías leído, porque hay puntos que me recuerdan a cierto relato. ¿me equivoco?

    Y por cierto, respecto a Mister Proper, creo que no se pone pelo porque sabe que hay cierto tipo de chicas que les gustan los calvos,que aunque no pertenezco a ese grupo de chicas, hay que reconocer que si a Mister Proper se le pusiera pelo, perdería parte de su atractivo.

    • Isma dijo:

      No te preocupes, los electrones de mi hipotálamo todavía se están riendo. 😉

      Si alguien externo al universo pudiera “guardar partida” del universo entero (“salvar” su contenido completo), luego dejase seguir avanzando al universo, y más adelante “cargase partida” para regresar al punto anterior que salvó, entonces el resto del universo, yo incluido, haríamos otra vez lo mismo que la primera vez. Yo no recordaría nada de lo que “hice” la primera vez, pues yo también habría sido recuperado átomo a átomo a mi estado anterior, incluidos mis recuerdos y por tanto la base de mis decisiones. Por eso estaría destinado a hacer lo mismo. Dicho de otra forma: si alguien externo al universo ya hubiera hecho eso de “guardar partida” y “cargar partida” con nuestro propio universo (es decir, si fuéramos en realidad una partida “recuperada” desde un punto anterior), entonces ese alguien sabría exactamente todo lo que va a pasar, pues ya lo vio la primera vez y nadie haría nada distinto la segunda (pues nadie sabe lo que hizo la primera vez, así que nadie trataría de evitarlo). A ese tipo de “determinismo” me refiero: estamos completamente determinados por nuestro estado así que, a igual estado actual, igual estado futuro.

      Otra cosa es si, al “cargar partida”, se recuperase todo a su estado anterior salvo yo, de forma que yo “recordase” lo que pasó la otra vez que el universo avanzó desde aquí. En ciencia-ficción sobre máquinas del tiempo, hay dos visiones clásicas. Una, la de e.g. “Regreso al futuro”, asume que, si vuelves al pasado, entonces puedes crear una línea temporal alternativa diferente de la original. La otra, la de e.g. “Por sus propios medios” o “Todos vosotros, zombies”, asume que hay una única línea temporal y que, aunque vuelvas al pasado, acabará ocurriendo lo mismo otra vez, quizás a pesar de lo que hagas para evitar que ocurra lo mismo, o quizás precisamente debido a tus intentos para tratar de evitarlo. Las dos visiones son aceptables, pero yo me quedo con la segunda cuando leo ese tipo de historias y cuando las escribo, quizás por estética. Me fascina cuando algo complicadísimo cuadra elegantemente al final como un puzle sencillo. Cuando lees “Por sus propios medios”, sabes que escribirlo debió resultar dificilísimo para su autor (Robert Heinlein), pero te fascina descubrir lo sencillo y elegante que parece todo mientras lo lees.

      No conozco “Pensar como un dinosaurio”. Lo busco y me lo leo, ciertamente me has intrigado. 🙂

      Tienes razón, pega que Mister Proper sea calvo. Por una parte, la calva es símbolo de limpieza, así que pegaba para la campaña publicitaria. Por otro lado, Mister Proper pertenece a la categoría de calvos que a las mujeres os gustan, como Agassi, Bruce Willis, Guardiola… o Constantino Romero. 😉

  7. Isma dijo:

    Ya he leído “Pensar como un dinosaurio”, me ha gustado mucho. 🙂 Había leído alguna historia que planteaba el problema de que, al hacer una teletransportación, se quedase una copia del individuo en el lugar de origen, lo que daba pie a realizar un elaborado timo. Pero no había visto plantear el asunto de una manera moral, como aquí. Muy bueno.

    Lo más cercano que recuerdo que haya escrito yo es, quizás, las copias de individuos de “Pedrícese el mundo”. Pero ahí, generar copias y más copias de cada individuo no preocupa a nadie, sino que más bien se explota a propósito. Así que no surge ese tipo de dilema moral.

    Si encuentras más historias para recomendarme, soy todo oídos. 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s